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Guía para anunciar una propiedad

Los profesionales inmobiliarios saben cómo describir y retratar una propiedad y dónde colocar y compartir los anuncios para encontrar cliente más rápido.

Primero hay que hacerse esta pregunta: ¿Cómo busca una propiedad para comprar o rentar hoy la gente?

Mucha gente todavía lo hace de manera tradicional: dando vueltas por la zona buscando letreros de en venta o renta y hablando por teléfono o tocando puertas ahí mismo.

Pero cada ves más y mas lo hacen buscando por internet. Y lo primero que hace la mayoría de la gente hoy en día, es googlear lo que necesitan. No necesariamente entran a un portal inmobiliario u a otro, como inmuebles24 o vivanuncios, por mucho que los portales inviertan en publicidad para reconocimiento de su marca.

En el negocio inmobiliario, los ciclos de venta (o llamémosle ciclos de mudanza) son tan largos: tres años para las personas que rentan y mínimo cinco años para quienes compran, que el reconocimiento de marca de un año se convierte muy fácil en una marca que se olvida al siguiente año.

Lo que en realidad sucede es que la gente entra a Google y ahí busca: “departamento en renta en la Condesa” o Bodega en venta en Naucalpan. Y sí, en los resultados le aparecen veinte portales inmobiliarios diferentes diciendo todos lo mismo más o menos: “entre a mi portal y aquí póngase a buscar”.

Y revueltos con esos anuncios pagados de los portales, a veces aparecen algunos anuncios directos, (resultados orgánicos, se llaman) de inmuebles específicos en si... pero la mayoría o los primeros, son anuncios para entrar a buscar a los portales.

Para los clientes, la verdad no es tan fácil la búsqueda de un inmueble. O, por lo menos, no es tan fácil cómo buscar un aparato electrónico, aunque no tendría por qué no serlo.

La gran mayoría de los portales inmobiliarios, por un lado, regalan anuncios al público y por el lado de los profesionales inmobiliarios los subastan bastante caros al mejor postor. A los consumidores de bienes raíces, ni uno ni otro les ayuda mucho. Los anuncios regalados llenan de paja a los portales con “oportunidades” vencidas (propiedades que ya salieron del mercado pero que no dejan de anunciarse en el desorden); “oportunidades” falsas o engañosas y “oportunidades” fraudulentas y hasta criminales como los “anunciantes” que piden un “depósito” para mostrar un inmueble muy atractivo y han robado a más de uno, por increíble que parezca. Y por el otro lado están los anuncios de los profesionales inmobiliarios: el anuncio de quien paga más caro se muestra más y el anuncio de quien paga menos, no se muestra tanto.

En México, el agente de bienes raíces se gasta en promedio $4000 pesos mensuales en portales inmobiliarios. En Estados Unidos son $4000 dólares mensuales, en un sistema de subasta todavía más intrincado.

Y de qué tanto sirve para convencer a estos consumidores, estarles bombardeando con anuncios de uno u otro inmueble, si no es lo que buscan. No es como que estuvieran comprando unos tenis, para convencerlos de comprar una marca por otra.

Las necesidades de los consumidores de bienes raíces suelen ser super específicas y se trata de la transacción comercial más trascendental en la vida de la mayoría de todos nosotros. Es difícil, sino prácticamente imposible, que un anuncio nos mueva un centímetro de nuestra determinación; mucho menos, que cambie nuestras necesidades, por mucho que nos aparezca y reaparezca y nos vuelva a aparecer. Las necesidades de cada quién son super específicas y nunca cambian por capricho.

Pero, aunque no se trata de unos tenis, la búsqueda del inmueble ideal, para cada quien, en Internet, no debiera ser más difícil que buscar unos tenis. Y, precisamente, porque las necesidades de cada uno son super específicas; En pocas palabras: para cada roto hay un descosido.

Aunque ya tiene treinta años, Internet sigue moldeándose todos los días y francamente el sector inmobiliario es uno de los que menos a intervenido para moldearlo a su conveniencia. Pero ahí vamos. Lo primero que tenemos que perseguir es que los profesionales inmobiliarios empiecen a anunciar directamente sus inventarios, para meter orden en la información disponible a los consumidores.

Sitio Web Propio. –

Una manera de hacerlo, la manera tradicional digamos, es a través de un sitio web propio bien hecho. Muy bien hecho, porque si no es así, de nada sirve. Hay que dedicarle mucho tiempo para mantenerlo al día y mucho conocimiento para que los metadatos estén correctamente programados.

Los metadatos son una cadena oculta de palabras bien diseñada que los robots de buscadores como Google están constantemente tomando para conformar la gigantesca base de datos de donde sacan las respuestas a las búsquedas de sus usuarios. Esa base de datos es como... un gran sombrero de mago, con todas las respuestas habidas y por haber. Y esas respuestas están hechas con sus metadatos. En un sitio web inmobiliario bien hecho, cada inmueble anunciado tiene que tener sus propios metadatos y estar perfectamente conformados para que san los primeros que se saquen del sombrero, cuando alguien los busque.

Cada vez es más sencillo y económico hacer un sitio web propio equis. Hay herramientas genéricas bastante buenas y baratas como Wix, por ejemplo. Otras más especializadas en el sector inmobiliario, como Noc Noc. Con ambas, se pueden hacer sitios web propios muy lindos y tener presencia en internet. Tal vez, la única debilidad que tienen es que los metadatos de los sitios web hechos con estas herramientas también son genéricos y no compiten con los que programaría un especialista.

Aunque es mucho más caro, si el camino a tomar es un sitio web propio, sigue conviniendo contratar a un buen programador de páginas web y tenerlo en la nómina para mantener el sitio actualizado y corriendo a la perfección.

AdWords. –

El tercer camino, el más poderoso hoy en día, y además de los portales inmobiliarios y el sitio web propio, se llama AdWords y es de Google. AdWords es un servicio que se paga generalmente por clics. Es decir que el anunciante paga sólo cuando alguien hace clic en su anuncio. Esos anuncios pueden salir en los resultados de una búsqueda o dentro de un sitio web de terceros, donde la gente navega, como un sitio de noticias, por ejemplo. Los anuncios pueden ser sólo texto o algo más caros pueden ser imágenes. Este servicio puede contratarse con una agencia de publicidad especializada o acceder a el directamente aprendiéndolo a usar. Hay muchos cursos en línea muy buenos y dedicándole el tiempo necesario los resultados pueden ser extraordinarios con una inversión de dinero bastante razonable.

Bolsas Inmobiliarias. –

El cuarto camino, también bastante efectivo, es el de las bolsas inmobiliarias. La primera bolsa inmobiliaria en el mundo, el MLS de la asociación nacional de profesionales inmobiliarios de Estados Unidos, la N.A.R. o NAR, tiene más de veinte años de existir. MLS, que quiere decir servicio de listado múltiple es de hecho una marca registrada de la NAR. No es muy barato anunciarse en el MLS pero, como dije antes, es muy efectivo porque conecta entre profesionales a quien tiene una propiedad con quien la necesita. La única debilidad del MLS es que es un aparador cerrado para el público y los profesionales que ahí anuncian sus listados no los están anunciando a los consumidores directamente. Y hay muchos consumidores (la mayoría) que sólo buscan por su cuenta sin contratar a un agente que los ayude.

Y en el caso de nuestro país, la bolsa inmobiliaria también tiene como veinte años... pero veinte años tratándose de lograr.

MapLander. –

El camino más nuevo es un medio internacional de publicidad inmobiliaria profesional colectivo y en comunidad: Como un portal inmobiliario exclusivo para profesionales; colaborativo como una bolsa inmobiliaria; personalizado como un sitio web propio y conectado directo al público como AdWords.

Esta autopista de cuatro carriles se comenzó a construir hace tres años, con la AMPI hombro a hombro.

Había que darle un nombre y se llama MapLander; es un nombre que tiene significado doble: Primero, darle su propio terreno en el mapa a todos los profesionales inmobiliarios con sus inventarios o listados y segundo, el de un mapa donde todos los consumidores de bienes raíces pueden aterrizar para encontrar lo que buscan. Fuera de eso, el nombre de la plataforma no es relevante porque lo que importa son las propiedades que ahí se anuncien y la marca propia de los profesionales inmobiliarios que las anuncian. Sino fuera así, no sería un medio directo y propio de publicidad. Tan propio y personal como lo es uno de sus letreros de se vende o renta pegado en la pared. Y tan propio y personal, como una visita guiada de realidad virtual.

Despuès de esta introducción tan larga resulta que la guía para anuciar una propiedad está en el Organizador Profesional Inmobiliario al que para abreviar se le dice OPI. Despues de que se crea ahí el expediente (uno expediente listo para anunciar puede tomar tan poco tiempo como tan solo 90 segundos), hay que seguir estos pasos:

  • Publicar el anuncio en MapLander y desde ahí MapLander se encarga de anunciarlo al instante para los motores de búsqueda.
  • Imprimir el letrero con código QR y enmicarlo en tamaño doble carta (esto se puede hacer en un lugar como OfficeMax por unos cuantos pesos) y colocarlo sobre la propiedad en un lugar visible de la calle.

Listo. La propiedad, con esos dos simples pasos, ya está anunciada para que todo el mundo la pueda ver y hasta visitar en realidad virtual si se aprovecha OPI para hacer los recorridos virtuales gratis que es muy recomendable hacer.